domingo, 26 de junio de 2011

Musas irreemplazables
Capítulo I: Luna Mora Figueroa

Es curioso como con mis 20 años recién cumplidos y quedándose tantísimo por aprender, tenga ya asimilado, casi de forma innata, la importancia de apreciar y amar con profundidad,  -aun que sea hacia mis adentros-, todo elemento que aparezca en la pantallita del pinnacles studio (o programa de edición de vídeo sucedáneo) cuando estoy montando mi corto/mediometraje. Y el elemento que mas he acabado apreciando es a mis actrices, si, actrices, el universo femenino es el primero por el que vaga la mirada del creador sin límite, que, con o sin éxito, trata de cargar sus historias de una sensibilidad desgarradora. Sin conseguir trasladar ese aprecio al cara a cara (dirigir a actores es una tarea que no se llega a dominar ni con décadas de experiencia) siempre trataba de cuidar al máximo la imagen femenina proyectada, lamentablemente con menos éxito del que debiera. 

Como buen principiante, aun que por otra parte tampoco estoy seguro de que sea un método tan desastroso, estoy acostumbrado a escribir los personajes pensando en el actor u actriz que va a interpretarlo. A menudo, de mi conocimiento de los matices, del carácter y de la personalidad de mis musas, han nacido los personajes de los que me siento más orgulloso. En mis historias, los personajes femeninos están siempre cargados de una profundidad muy compleja; emociones, caracteres, elementos abstractos que a menudo ni yo mismo sé comprender, pero que con una sola mirada, mis actrices han sabido transmitir.

 Hoy os voy a hablar de una de ellas, Luna Mora Figueroa

Tiene un gesto oscuro que hechiza, una dualidad de fuerza y ternura que no sabría aprovechar cualquiera.  


Con ella he he podido colaborar en cuatro ocasionesEncarnó a una esposa atormentada por la profesión de su marido en El Paraíso (Diciembre de 2009),  a una líder mafiosa cruel, carismática, sensual y despiadada a partes iguales en Las mujeres que le hicieron daño a los hombres (Febrero 2010), una pequeña intervención como la voz de la conciencia en La Bailarina (Agosto 2010), y a una asesina a sueldo con un profundo sentimiento de culpa con respecto a su trabajo en Cuba (Agosto 2010). 


A pesar de estar desarrollando muy deprisa la madurez escénica de una actriz profesional, Luna conserva una timidez encantadora, yo se lo noto sobre todo cuando no nos muestra del todo su larga sonrisa, y como en esta foto, a pesar de estar estupenda, solo nos concede parte de ella.

Luna es una cantante excepcional, una bailarina con una técnica ecléctica, orgánica y visceral, y una actriz de las que no necesitan abrir la boca para hacer que se nos pare el corazón. Posee una belleza sutil hasta límites que rara vez se aprecian a simple vista, sustentada en unos ojos profundos, unos labios que fruncidos quitan la respiración , pero sobre todo, un pelo largo y precioso, y una tez blanca que le proporciona un aire delicado y angelical. Para Luna siempre he reservado los primerísimos primeros planos más intensos, más expresivos, me ahorra muchísimo trabajo, porque cuando Luna está sobre la pantalla, las palabras sobran. 


Aun que yo pienso que es una drama de suspense intrincado con interpretaciones brillantes, Cuba (Agosto 2010) está considerada por una gran mayoría como lo peor que he hecho hasta ahora, y aun que, repito, incluye interpretaciones muy notables de Ana Marien Enríquez, Sahy Pedrero y María Medina, la que me hechiza irremediablemente es Luna, me duele decirlo, pero fue prácticamente por la secuencia final por lo que renuncié  a mi idea de ni siquiera estrenar esta segunda parte de mi Trilogía de los Veinticinco Minutos.  Una vez más Luna volvió a suplir mis carencias como realizador, una vez más supo aprovechar un personaje que en un principio puede parecer poco importante, para conmovernos con su talento superdotado.


Es curioso, creo que disfruto más de Luna viéndola sobre la pantalla que en persona, espero que no se ofenda, pero con respecto a estos temas soy un mitómato enfermizo que roza la locura, y cuando veo a Luna veo a una chica que conozco desde los 15 años (lo que significa muchas cosas, nostalgia, sentimientos encontrados) pero cuando veo a Luna en pantalla, veo a una gran estrella que en ese momento está permitiendo que su mirada forme parte de mi cine, a una grandísima mujer que va a llegar muy lejos, a una trabajadora cuyo amor por el cine y el teatro la aleja de los excesos de la vanidad volcándose al cien por cien por todo proyecto en el que participa. 


Sabe reírse de sí misma, tiene un ácido sentido del humor, -en ocasiones algo cruel-, con el que nos demuestra su perspicacia y su inteligencia, y cuando una actriz sabe reírse de sí misma, es capaz de renunciar a su belleza natural para transformarse en todo tipo de personajes, lo cuál es algo que no se encuentra fácilmente.


Bueno, ya he dicho demasiado,   no voy a  seguir, que no quiero que se me confíe, 
que todavía puede crecer muchísimo.


Víctor Castilla
26 de Junio de 2011, 07:13 H.

sábado, 29 de enero de 2011

Concluye la pre-producción de 'Málaga' el próximo mediometraje de Víctor Castilla

Uno de los planos generales de 'Málaga', recogido en una instantánea tomada por
JDamián García Jiménez, el genio fotográfico que tengo la suerte de tener en mi equipo. Pero desgraciadamente
con este trabajo no tengo intención de mostrar la cara auténtica de esta maravillosa ciudad, al contrario,
pretendo homenajearla desde el humilde lenguaje cinematográfico que se puede alcanzar a mis 19 años.


Tras este largo y forzoso parón desde La Trilogía de los Veinticinco Minutos (allá por Agosto de 2010) volvemos a casa con  Málaga, un guión que escribí en Julio de 2010. Debido a la dificultad ténica y artística que conllevaban dos de mis proyectos ya guionizados, titulados Leo y HARDCORE, he decidido aparcarlos y ponerme a trabajar en esta comedia existencialista en blanco y negro acerca del ser humano y las relaciones de pareja.

El punto de partida de nuestra historia, Calle Larios. Un chico intelectual, excéntrico e hipocondríaco, trata de seducir a una esnob insoportable mientras un guitarrista callejero trata de convencer a la adolescente que se acaba de enamorar de él que su relación no le conviene mientras que un matrimonio joven descubre que todo lo que han vivido ha sido una mentira mutua para proseguir con el mismo de manera forzosa todo ello mientras una chica que acaba de morir trata de convencer a la muerte para que se la lleve al amanecer, a cambio de enseñarle en su última noche el nocturno paisaje del centro de Málaga a ritmo de jazz, flamenco, y muchísimo humor.

Para este trabajo voy a contar con el talentoso y experimentado actor Lolo Martín, que ya ha trabajado con los grandes; Jon Rivero, Fran Kapilla, José Joruga y Sergio Sánchez entre otros en materia audiovisual, y también en varias compañías de teatro con las que ha hecho muchas representaciones. Le llevaba siguiendo la pista desde hace tiempo, le mandé el guión y se interesó por el proyecto, y sin dudarlo un momento aceptó.

Su compañera de reparto será Irene G. Gálvez. Esta modelo amateur, estudiante de económicas e integrande de la compañía de teatro donde conocí a María Medina (con la que he trabajado anteriormente) no solo es una chica comprometida y talentosa, sino que me confirmó mi intuición a la hora de encontrar a la actriz adecuada para el papel que escribo (me dejó sin palabras en el primer ensayo junto con Lolo)

Juan Fleta y María Doblas interpretarán al matrimonio conformista. Estos dos actores titulados en Arte Dramático y con amplia experiencia teatral me dejaron boquiabierto cuando los conocí en el casting que Sergio Sánchez hizo para su cortometraje Butacas, en el que participé encargado del sonido directo. Me encantaron, y no dudé en pedirles su número de teléfono y correo electrónico cuando me los encontré a la salida.

Aquí uno de los planos detalle que ya hemos podido grabar. Como siempre, intentaré
romper las reglas narrando una comedia con planos tan expresivos como este.


Mi grandes amigos Don Cósimo e Irene Castañeda interpretarán a la muerte y a su chica, respectivamente. Esta estudiante de crimonología (guitarrista y cantante ameteur, muy buena por cierto) y este estudiante de teleco (poeta, músico, tan irritantemente amante de la cultura como yo, y con notables acercamientos al teatro) confirmarán mi querida costumbre de incluír a actores no profesionales en mis cortos, solo que en este caso creo que el resultado no dejará al descubierto esta costumbre mía de manera tan explítica como en anteriores ocasiones.

Y por último Ceci Lyiah. Bailarina, cantante, pianista, y se ha subido más de una vez a un escenario. Su personalidad me inspiró el personaje que escribí para ella. Y también, como suele ser costumbre, he reservado un papel para mí, el de un guitarrista rompecorazones que vive en la calle, al que le encanta lucir pendientes tautajes y grosería (no del todo diferente a lo que hecho antes, pero bastante).

En cuanto al equipo técnico contaré con mis inseprables miembros de la casi recién fundada Malagacción.
JDamián García Jiménez volverá a ser mi director de fotografía, Kike Nadales volverá a ser mi sombra como director de producción, Pedro Moral volverá a ser mi ayudante en el montaje y hará las veces de pertiguero, y como novedad, Sergio González (que ha trabajado conmigo como actor y que aceptó ser parte de la productora) será mi mano derecha como Ayudante de dirección. Y por último, mi actriz fetiche Luna Mora Figueroa, nos mostrará su más que notable talento para las artes plásticas siendo mi maquilladora y encargada de vestuario, haciendo además las veces como Aux. de Producción y Script, tarea que en un equipo tan reducido siempre acabamos llevando todos a cabo.

Grabaremos con nuestra cámara DV de Sony (como siempre) soñando con tener algún día una Sony HVR-Z1, o quizás una 5D...ay...Bueno, panorámicas en picado, primeros planos, contrapicados, planos subjetivos (alguna angulación aberrante habrá por ahí) travellings (lo mejor que podamos), planos generales del centro de Málaga... y como no algún plano secuencia arriesgado.

La Banda Sonora lleva compuesta desde Junio del año pasado. Esta vez he intentado componer una pieza mezcla de swing, Fox Trot... y estoy bastante satisfecho con mi trabajo (que obviamente no he dejado de intentar mejorar). En cuanto a la temática; después de hacer un drama absurdo, un thriller policíaco, un drama, ciencia ficción sociológica, drama romántico, una comedia existencialista, un relato fantástico, otro drama violento, y una comedia surrealista, sé que lo lógico teniendo en cuenta esta combulsa serie de Fibonacci no es volver con otra comedia existencialista, pero las agendas se imponen a la evolución narrativa y temática de mis humildes trabajos, donde siempre tengo que sustituir lo que quiero hacer por lo que puedo hacer.

Pues alea iacta est, esperemos que haber hecho 9844524874 pruebas de sonido (con nuestro nuevo micrófono de importación alemana, 110€), imagen, luces, balance de blancos, y movimientos, sirva para realizar un rodaje de manera profesional, aun que con medios no profesionales. Os dejo con una de esas autocitas engreídas que tanto me gustan, y que es, en mi opinión, la frase que más tendrá que estar presente en este trabajo para tomárnoslo con cierto grado de optimismo.


El cine es el bello arte de lo imposible.
                                           Víctor Castilla



martes, 4 de enero de 2011

La cámara doméstica más amortizada del mundo
Capítulo X: 'La trilogía de los Veinticinco Minutos: ECLÉPTICO' por Víctor Castilla


Por último, finalizamos aquel duro mes de Agosto y ,en contra de mis planes, también el año 2010 con la última entrega de la trilogía. Con 'ECLÉPTICO' pretendía rejuvenecer mi cine volviendo a los orígenes, a mis primeros cortometrajes absurdos y surrealistas grabados con una cámara de fotos, títulos como 'Dos pájaros de un tiro', 'Felipe', 'Máma, con pan en la boca, manzana', o 'Mamá y Papá', son esos primeros trabajos experimentales, rodados allá por el año 2008, y que pocas veces saco a la luz. Pero sobre todo, se trata de una guiño lejano a mi primer trabajo El Cortaúñas, largometraje absurdo realizado en 2007 .

ECLÉPTICO trata principalmente el tema de la decadencia de los medios de comunicación, su mal uso, su falsedad, la desinformación, la telebasura, y también la falta de comunicación entre las personas.


Entre un sin fin de imágenes y música evocadora, frases y situaciones absurdas, y los famosos mensajes subliminales, se nos narra la historia de un grupo de amigos que quedan para ver la tele, una vez en situación, no son capaces de ponerse de acuerdo, ni siquiera saben por qué están allí, ni se pudieron poner de acuerdo en el grupo de personas que iban a ir.  Tal es la falta de entendimiento, que el plan es improvisado, y uno de los presentes propone ver un cortometraje titulado 'ECLÉPTICO' que es la crónica de todo lo que acaban de vivir, pocos minutos antes. Absortos por el juego que la televisión proporciona, no son conscientes de que acaban de verse así mismos en la televisión, no pueden serlo, pues el hecho de ver la vida de otras personas en la pantalla es algo a lo que ya se nos tiene más que acostumbrado (Gran Hermano, La Noria, etc...) y además contemplanos como, hasta el amigo que ha propuesto ver el corto, se queja de lo malo que es, y no nos sorprende que no les importe lo más mínimo haber malgastado 8 minutos de su vida viendo un corto malo, sino que 'ECLÉPTICO' es en si la reververación de esta situación que lleva a un segundo público (nosotros) a contemplar toda esta escena por partida doble, una escena que también tendremos que juzgar nosotros y decir, si como cortometraje, es tan malo como afirman sus propios protagonistas.

 Pero al margen de esto, pocas más pretensiones que las de hacer reír tenía con esta obra tan surrealista y absurda, tan divertida de realizar, con la que puedo hacer alusiones a grandes personajes del espectáculo e históricos, con la que puedo jugar con imágenes en las que modifico la correcta estructura del cuerpo humano, sus conversaciones, y romper con los convencionalismos narrativos a un modo tan alocado, que incluso resultó casi genial ante los ojos de compañeros del mundo audiovisual como Jon Rivero, o Alejandro Montecatine, lo cuál hace que me sienta más que satisfecho con mi trabajo.

Con este corto recupero a mi actor fetiche Arturo Quiñones, quién no me visitaba desde 'Las mujeres que le hicieron daño a los hombres' y  a Sergio González, a quién no veía desde hace algo más de tiempo en 'El Paraíso' exceptuando el programa 'Humor de la Pene'. También logré convencer a JDamián García Jiménez, mi habitual director de fotografía, para que participase delante y detrás de las cámaras. Para mí, no reservé ningún papel, pues estar constantemente detrás de las cámaras fue muy importante para mí en ese trabajo, además de que no logré encontrar un hueco para mí en esta disparatada comedia surrealista.

Y de esta manera concluye la compilación acerca de los engaños infantiles, la delincuencia forzada y la mala información. Fantasía, drama y surrealismo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

La cámara doméstica más amortizada del mundo
Capítulo IX: 'La trilogía de los Veinticinco Minutos: Cuba' por Víctor Castilla

Fue un tumultuoso mes, en el que rodamos las tres partes de la trilogía de forma simultánea, con constantes viajes a los baños del carmen, y con el agravante de que no contaba con la comprensión de mis compañeros a la hora de llamar 'trilogía' a estos tres cortometrajes que, aparentemente, nada tienen que ver entre sí.

'Cuba'  era un retorno al drama violento, un 'ESCRÚPULO' un 'El Paraíso' un 'Las mujeres que le hicieron daño a los hombres' pero en miniatura, con una estética completamente diferente, que sin duda me atraía, sobre todo porque era muy inusual en mí. Tres historias enlazadas entre sí a través de un desgraciado e interesado encuentro. La supervivencia del más fuerte, como la necesidad de uno beneficia a otros, como la ley humana se superpone a la divina, como ya dije con 'Une seconde avant de mourir'. 




'Cuba' es un cortometraje que explora temas como la delincuencia,  provocada por la pobreza y por la frustración, o el abandono de la conciencia por la supervivencia.

Una pareja de homosexuales formada por un médico y su novio quiere adoptar, pero el país en el que viven aún no se lo permite, y tienen que recurrir a 'comprar' un niño a un par de traficantes cubanas, que a pesar de serlo, mantienen la disputa de dejar o no marchar a su hijo. A una le preocupa su bienestar, a otra, el dinero que van a obtener. También la intolerancia, el odio entre culturas, hace que la madre traficante del chico, dude en si dejar que su hijo crezca en occidente, con dos maricones que van a pervertir a su niño. Se plantea si quizás sea mejor que el niño pase el hambre cubana antes que el alimento extranjero.

Y este encuentro entre la frustración de una pareja que renuncia a seguir la ley y la ambición de una pareja que renuncia a seguir sus convicciones, se ve abordado por unas terceras en discordia que también actúan por necesidad, por instinto, dos sicarias que abordan el encuentro con objetivo de llevarse el dinero del intercambio. Dos asesinas que a pesar de su estatus y de sus apariencias (como me gusta cargarme las apariencias), también tiritan, sacando a la luz que son personas, y que tampoco disfrutan con lo que hacen.

Escrito desde el principio para que fuera protagonizado por mi gran amiga, la modelo Sahy Pedrero, quién realiza un trabajo excelente, acompañada de mi querida actriz fetiche Ana Marien Enríquez, siendo esta la tercera vez que trabaja conmigo. Para mí, elegí el papel de uno de los chicos homosexuales, y para acompañarme, fiché a un consumado actor de teatro musical, José Luis Gutiérrez. Y para las dos sicarias, volví a contar con María Medina, que no me decepcionó la última vez que trabajó para mí en 'Une seconde avant de mourir', donde hizo gala tanto de su talento y de su seridad a partes iguales. Y por último, mi segundo reencuentro con mi musa (después de su breve aparición en 'La Bailarina') solo Luna Mora Figueroa podría emocionarnos de esa manera con ese antellanto final que nos cuenta sin palabras la amarga moraleja, la conclusión de todo, la debilidad del ser humano, la mínima empatía que todos tenemos por muy asesinos que seamos, en definitiva, el tema por excelencia de mis cortometrajes.

La crítica no ha recibido muy bien este trabajo en cuyos títulos de crédito homenajeo a Quentin Tarantino, usando además el tema principal de su 'Jackie Brown'. Sin embargo, yo quedé completamente satisfecho con él, tiene una estética y un ritmo perturbador, una narración extraña que nos oculta más información de la que nos da, y sobre todo, un misterio y un final victoriano (de esos en los que siempre ganan los malos) que aparece de forma repentina y que tampoco resuelve todo lo que ocurre. Como curiosidad, decir que el guión original incluía una consersación entre mi personaje y el de Sahy Pedrero, que fue rodado, pero dicho fragmento de la grabación se perdió por un desgraciado accidente con un disco duro en mal estado.

Con esta trilogía, quería reflejar las tres líneas generales de mi cine, primero la dulce y cálida fantasía, pero para pasar al estridente y electrizante surrealismo, no podíamos pasar por alto el violento e impactante drama violento que siempre he cultivado, esta vez al ritmo de la salsa, las playas, y los acentos cubanos.

Enlace para ver el corto:

http://www.youtube.com/watch?v=ikj-5ppXw_Q

martes, 7 de diciembre de 2010

La cámara doméstica mas amortizada del mundo
Capítulo VIII: 'La trilogía de los Veinticinco Minutos: La Bailarina' por Víctor Castilla


Con el dificultoso rodaje de 'une seconde avant de mourir' aun reciente, continuo con la escritura de HARDCORE, Equinoccio, Leo, y La luz oscura. Además, en el mes de Julio, desempolvo dos viejos manuscritos, uno de ellos titulado 'Cuba' uno de esos guiones cortos escritos del tirón, y otro titulado 'Todo termina con la muerte' que reservé para continuarlo. En Julio inicio además la escritura de comedias existencialistas al estilo de 'une seconde...' un con toque más humano, es así como nacen  la inacabada '¿Por qué lloran los bebés?, la concluída 'Anabel' y un tímido acercamiento en forma de relato corto de lo que posteriormente (sobre Septiembre de 2010) terminaría siendo definitivamente el guión de 'Málaga'.  

Mi querida amiga, la también directora Irene C. Rodríguez, de volvereta films, me da a conocer el certamen de cortometrajes de los baños del carmen. En mi cabeza rondaba la idea de adaptar en forma de corto un relato breve que escribí en  mi infancia titulado 'La Bailarina' cuya adaptación elaboré con el objetivo de volver a romper drásticamente con mi filmografía anterior de tres formas: Siendo mi primer trabajo de duración inferior a 15 min., el primero en el que no aparezco yo mismo como actor, y el primero en el que solo hay cuatro frases de diálogo.





Así nació 'La Bailarina', y así nació mi idea de unir este trabajo con la recién desempolvada 'Cuba'  y otro proyecto que también estuvo en el aire de mis hojas mucho tiempo, 'ECLÉPTICO', creándose así 'La trilogía de los veinticinco minutos'. Con la que pretendía resumir lo que habían sido hasta ahora las tres corrientes de mis mediometrajes, la fantasía romántica con 'La Bailarina', el thriller con 'Cuba' y el surrealismo con 'ECLÉPTICO', el hecho de que los tres cortos contituyan uno solo fue una decisión que ni mis propios compañeros de nuestra recién creada 'Malagacción' compartieron.

Pero ya está bien de opinar sobre mis propios trabajos, os dejo un artículo escrito por María de la Plaza, conocedora de nuestro pasado, y que asistió al certamen al que se presentó 'La Bailarina', del que volvimos con las manos vacías.

 Crítica de María de la Plaza

Como cada año se ha celebrado el cada vez más popular Festival de cortometraje de los Baños del carmen, en ese pequeño enclave tan hechizante de mi ciudad natal, en el que tuve la suerte de presenciar diversos cortometrajes en una noche especialmente mágica. Y entre ellos estaba ‘La Bailarina’ de nuestro ya conocido Víctor Castilla, como al contrario que sucedió con anterioridad con ‘Bonjour’, su trabajo se vio deslucido debido por una competencia que contaba, en todo caso, con mejores medios técnicos de los que dispone Malagacción, la productora de este director amateur quién, pese a estos inconvenientes, logró presentar un trabajo que estuvo sin duda a la altura del festival y que no tenía nada que envidiar a sus competidores en cuanto a argumento ni en cuanto a interpretación. Y en este caso, la competencia fue más que dura, siendo bajo mi punto de vista ‘Chanquetor’ y ‘Salvemos el balneario’ rivales difíciles de superar, ambos con muchísima frescura y ese toque gamberro que personalmente aprecio mucho.

Es extraño como la magia del momento juega con nosotros a niveles insospechados, si en la ocasión anterior ‘Bonjour’ me eclipsó en su estreno y me decepcionó en su análisis minucioso, en esa ocasión todo ha sido al revés, como tanto le gusta a ese desquiciado realizador. En este caso, ha sido al volver a verlo casi un mes después cuando he descubierto como la técnica de este nuevo trabajo ha llegado a ser brillante, descubriendo ciertos matices que aquella noche veraniega pasé por alto, y que hoy se imponen de forma obvia, llegando a ser estos fundamentales para comprender la cinta.


Comencemos por el aspecto técnico, después de tantos cortos, vemos como dos de los grandes vicios del equipo de producción formado por JDamián García Jiménez y Pedro Moral principalmente, parecen haber quedado en el olvido y para la memoria colectiva, estamos hablando desde luego de los cambios bruscos de secuencia y de los ya entrañables planos a contraluz. Por lo que esta vez se merecen mi más sincera felicitación, a excepción de un fallo de sonido, el eco que se produce en la secuencia inicial del portal, por lo demás, planos, luces, sonido, son francamente buenos.

A nivel argumentativo, producción Castilla, nos sorprende abordando el tema de la imaginación y de la realidad de un modo insólito, distinto al que nos tiene acostumbrados, posiblemente debido a que en ese caso el corto dura unos breves 4 minutos, mientras que revisando su filmografía podemos ver como imperan los trabajos de veinte minutos, más cercanos al mediometraje tanto por su estructura como por su duración. La feroz crítica que hace al mundo actual queda perfectamente reflejada, bajo mi punto de vista, en el consejo que da la hermana mayor. ‘’Mantente en la realidad, no te dejes llevar por la fantasía’, pues si una niña con esas edad no puede disfrutar de la fantasía, ¿Cuánto es entonces el momento de la fantasía? Prosigamos, llegada a una explanada con luz melancólica fácilmente reconocible para cualquier malagueño, sí, estamos en el balneario, ese paso de los juegos infantiles a la fantasía solo podrían hacerse en lugares como este, con este encanto bucólico, reforzado en este caso con la banda sonora original, también a cargo de Víctor. Llegamos entonces al punto que para mi gusto más chirría, la elección del sueño de la niña, ¿cuál es?, ¿descubrir la cura del SIDA?, ¿ser astronauta?, ¿crear un imperio informática como el de Apple? No, la niña quiere ser bailarina, en ese caso totalmente acertado, pues, francamente, el sueño de ser princesas sigue siendo el más popular. La escena en si es mágica, pese a una deficiente coreografía que debería haber estado más cuidada, de hecho se merece un tirón de oreja por permitir que se pierda parte de esa magia con esos pasos de baile inconexos del mayordomo, sin embargo el encanto natural de la bailarina salva la escena con creces.

Proseguimos con el regreso a la realidad, que es simplemente fantástico, el cambio de escena es perfecto al igual que la caída con la que regresamos al mundo real, que está perfectamente representado por ese vagabundo tan soez, que me trae recuerdos de mi infancia en los que me cruzaba con uno de ellos y sentía esa congoja a lo desconocido. Finalmente, la carrera con la que concluye el cortometraje tengo la impresión de que se pretende realizar una alegoría bastante buena sobre como pretendemos huir de la realidad.

En cuanto a los interpretes, lo primero comentar que me sorprendió que el director no tuviera ningún papel en el corto por pequeño que fuera, asumiendo el peso de la dirección y el argumento que no es poco. Siendo ‘La Bailarina’ el primero corto dirigido por Víctor Castilla, en el que no aparece Víctor Castilla. Con ese trabajo recupera de forma breve a su antigua musa Luna Mora Figueroa, quizás un poco sobreactuada en la postura que tiene durante la breve conversación, teniendo también en cuenta la mala pasada que le juega el eco.

Patricia Mora Figueroa, bastante natural teniendo en cuenta que se trata de su primer papel. Su mejor momento durante el sueño, el peor, cuando comienza a soñar y bailar en el Balneario, muy sobreactuado a mi parecer. Finalmente Pedro Moral, actor fetiche del director, que como vagabundo merdellón no tiene precio, sin embargo como mayordomo le falla la expresión y algunos gestos de las manos que podrían a ver sido mas serios, como se espera de un mayordomo, su peinado juega en su contra debido el estereotipo de mayordomo clásico que todos tenemos.

Conclusión, ruptura total de entre todas las rupturas totales a las que este director malacitano nos tiene acostumbrado en cuanto argumento y duración, mientras que en los aspectos técnicos se observa la evolución constate que comienza a ser profesional. Personalmente soy partidaria de los medio metrajes con más dialogo pero en la variedad esta el gusto y en este caso el experimento le ha salido francamente bien.


Enlace para ver el corto: